Desde las tierras altas de Guatemala hasta las avenidas animadas de São Paulo, las fiestas y grandes eventos de diciembre ofrecen una mirada privilegiada a la identidad de cada ciudad a través de la danza, la música, el arte efímero o el deporte. Cada uno tiene su propia atmósfera, ideal para cerrar el año descubriendo tradiciones profundamente arraigadas en los territorios.
Festival de Luces – Villa de Leyva, Colombia (7–8 de diciembre)

En Villa de Leyva, el Día de las Velitas adquiere una dimensión especial con el Festival de Luces, una tradición que perdura en la ciudad desde hace décadas y que marca el inicio de la temporada navideña en Colombia. Durante dos noches, los habitantes iluminan balcones, calles y plazas con faroles y velas, revelando la arquitectura colonial bajo una luz cálida.
La plaza principal se convierte en el corazón de la fiesta, acogiendo coros, agrupaciones locales y un espectáculo de fuegos artificiales que atrae cada año a miles de visitantes. Más que una cita turística, es una celebración colectiva donde se mezclan devoción, memoria familiar y participación comunitaria. Debido a la afluencia, se recomienda reservar con anticipación y llegar temprano para disfrutar del espectáculo desde los cafés y restaurantes que rodean la plaza.
Fiesta de Santo Tomás – Chichicastenango, Guatemala (14–23 de diciembre)
La fiesta patronal del “Pueblo entre Ortigas” se desarrolla a lo largo de algo más de una semana, con su punto culminante el 21 de diciembre. Durante este periodo, grupos religiosos recorren las calles llevando imágenes de Santo Tomás Apóstol, mientras jóvenes realizan el palo volador, descendiendo y girando desde un mástil de más de 30 metros. Aunque recuerda al ritual volador de Papantla en México, aquí forma parte de una celebración quiché-católica acompañada de marimba, danzas tradicionales y ofrendas de flores, velas, frutas y granos.
Danzas como El Torito, Los Mexicanos o El Tzijolaj completan el programa, mientras el emblemático mercado de la ciudad se llena de artesanía, textiles y platos típicos como tamales y chuchitos.
Noche de Rábanos – Oaxaca de Juárez, México (23 de diciembre)
Esta fiesta, que se remonta a la época colonial y se organiza en la Plaza de la Constitución, presenta esculturas efímeras realizadas con rábanos gigantes. Los artesanos locales, que preparan sus obras durante varias semanas, crean figuras que van desde escenas religiosas hasta representaciones de la vida cotidiana o de personajes populares.
Los visitantes pueden recorrer los puestos instalados en el Zócalo, asistir a los concursos y disfrutar de una atmósfera acompañada por la gastronomía oaxaqueña, especialmente el chocolate caliente y el mole.
Feria de Cali – Colombia (25–30 de diciembre)
En su edición número 68, el festival de salsa más importante del país llena Cali de conciertos, desfiles y concursos de baile, además de actividades culturales como teatro.
El Salsódromo sigue siendo el evento central, reuniendo comparsas, escuelas de baile y músicos. Entre los artistas anunciados este año figuran Marc Anthony, La India y El Gran Combo de Puerto Rico. La feria incluye también el Carnaval de Cali Viejo, que revive personajes y tradiciones locales; la Feria Rural y Comunera, que lleva música y danza a los barrios rurales; y el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, con conciertos y exposiciones dedicados al legado de la salsa.
100.ª Edición de la Carrera de San Silvestre – São Paulo, Brasil (31 de diciembre)

São Paulo se convierte en el escenario de una de las carreras urbanas más antiguas del país. En un recorrido de 15 km, los corredores atraviesan lugares emblemáticos de la ciudad.
El evento reúne a atletas profesionales y aficionados en un ambiente festivo donde se mezclan deporte y tradición. Creada en 1925, esta carrera es hoy una referencia internacional y una de las principales celebraciones que marcan la transición hacia el nuevo año.
Entre mercados, plazas, avenidas y estadios, estos eventos ofrecen oportunidades únicas para conocer a las comunidades locales y descubrir sus prácticas culturales de primera mano.
Fotos : INGUAT | D.R | Sao Silvestre