Febrero no admite una única lectura de América Latina. De un país a otro, el ritmo cambia. Algunas ciudades viven al compás de desfiles y celebraciones populares, mientras que otras atraen la atención con grandes citas deportivas, musicales o profesionales. Este mes permite observar una región en movimiento, donde cada destino impone su propio tempo y donde los eventos desempeñan un papel central en el inicio del año turístico.
Temporada de carnavales
Los primeros meses del año coinciden con el corazón de la temporada de carnavales, un periodo en el que la música, la danza y los rituales toman el espacio público. Las calles se convierten en escenarios abiertos donde se entrelazan tradición, creatividad y participación colectiva.
En la costa caribeña de Colombia, el Carnaval de Barranquilla (12–17 de febrero) se distingue por sus ritmos de cumbiamba, sus carrozas coloridas y danzas emblemáticas como el Garabato o el Monocuco.
También lee: Cumbia: el ritmo envolvente del corazón de Colombia
En Brasil, el Carnaval de Río de Janeiro (13–21 de febrero) transforma la ciudad a múltiples escalas: las escuelas de samba animan barrios como Santa Teresa y Laranjeiras, mientras que los grandes desfiles tienen lugar en el Sambódromo Marquês de Sapucaí, tras meses de preparación.
Nuestro artículo: Carnavales brasileños: viaje al corazón de las tradiciones y las fiestas
En Bolivia, el Carnaval de Oruro (14–15 de febrero) ofrece una atmósfera radicalmente distinta. Centrado en la devoción a la Virgen del Socavón, combina largas procesiones, Diablada, Morenada y otras danzas tradicionales, en una celebración donde convergen fe, rituales y herencia andina.
Estos carnavales recuerdan hasta qué punto las tradiciones siguen estructurando el calendario cultural y atrayendo a viajeros que buscan vivir estas celebraciones desde dentro, mucho más allá del simple espectáculo.
IRONMAN 70.3 – San Salvador, El Salvador (22 de febrero)
San Salvador debuta en el circuito internacional al acoger por primera vez una prueba IRONMAN 70.3. El recorrido combina 1,9 km de natación en el lago Ilopango, 90 km de ciclismo a lo largo de la carretera Panamericana y un medio maratón de 21,1 km por el centro histórico, con llegada en la Plaza Gerardo Barrios.
Integrada en el circuito mundial IRONMAN, la competencia ofrece plazas clasificatorias para el campeonato del mundo y pone en valor los paisajes volcánicos y urbanos del país, posicionando a la capital salvadoreña en el mapa de los grandes eventos deportivos internacionales.
Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar – Chile (22–27 de febrero)
Cada año, la ciudad costera de Viña del Mar se convierte en el escenario musical más expuesto del país. Durante seis noches, el anfiteatro de la Quinta Vergara recibe a artistas nacionales e internacionales, ante un público masivo y con una amplia cobertura mediática.
Más que un concurso, el festival funciona como un barómetro de la industria musical y una vitrina para nuevos talentos latinoamericanos. La edición 2026 refuerza su dimensión internacional con la presencia del dúo británico Pet Shop Boys, sumando una referencia global a una programación que atraviesa géneros y generaciones.
Nuestro artículo: De concurso local a ícono global: la historia del Festival de Viña del Mar
Abierto Mexicano Telcel – Acapulco, México (22–28 de febrero)
Acapulco acoge una vez más uno de los torneos de tenis más importantes de la región, incluido en el calendario ATP 500. Los partidos se disputan en la Arena GNP Seguros desde la tarde hasta la noche, mientras la ciudad complementa la competencia con actividades pensadas para el público.
Con la participación de ocho jugadores del top 30 del ranking ATP, como Alexander Zverev, Ben Shelton o Lorenzo Musetti, el torneo se consolida como uno de los grandes eventos del inicio de la temporada y confirma a Acapulco como una plaza clave del tenis en América Latina.
Vitrina Turística de ANATO – Bogotá, Colombia (25–27 de febrero)
Principal encuentro profesional del turismo en Colombia, la Vitrina Turística de ANATO celebra su 45.ª edición en Bogotá. El evento reúne a más de 1.400 expositores y coexpositores, 52.000 visitantes y delegaciones de 40 países.
Este año, el departamento de Córdoba es el destino nacional invitado, destacando su cultura caribeña y sus proyectos de ecoturismo, mientras que el Caribe mexicano participa como destino internacional invitado. El programa incluye además el Travel Mart y la tercera edición de ANATO Capacita Tech, dedicada a la formación, las herramientas digitales y la innovación.
De Río a Bogotá, febrero cambia de ritmo en cada frontera. Es en esta diversidad asumida donde la región encuentra su fortaleza: la capacidad de proponer experiencias contrastadas, impulsadas por calendarios locales pero visibles a escala internacional. Febrero no es solo un mes de eventos; es un momento revelador de la vitalidad cultural, social y turística de un continente que ya avanza con firmeza hacia el resto del año.
Fotos: Marco Antonio Teixeira