Los días en que se viajaba solo para asistir a un partido o concierto han quedado atrás. Según un estudio reciente de Collinson International, los eventos deportivos y musicales se han convertido en algunos de los principales motores del turismo global; el grupo Expedia incluso estima que el 44 % de los fanáticos cruzaron una frontera para asistir a su último partido. Deseosos de vivir el momento en directo, los viajeros aprovechan el viaje para descubrir el destino anfitrión. Así, el boleto se convierte en el punto de partida de una auténtica ruta cultural.
Música: el efecto peregrinación
En América Latina, la escena musical atrae cada vez más públicos internacionales. En Buenos Aires, se espera que Lollapalooza 2025 reciba a 300.000 participantes; la capital argentina se ha convertido en un cruce de caminos para el turismo de eventos gracias a su oferta cultural y sus conexiones aéreas. En Colombia, Estéreo Picnic reunió a 150.000 asistentes en Bogotá, combinando conciertos con gastronomía local.
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El fenómeno se amplifica aún más con las giras de los artistas. Las seis fechas de Shakira con Las Mujeres Ya No Lloran convocaron a 200.000 espectadores en Colombia, elevando la ocupación hotelera en las ciudades anfitrionas al 95 %. La misma dinámica se repite con Lady Gaga, quien tras 13 años de ausencia dio un concierto en Ciudad de México ante más de 60.000 fanáticos, y que el 3 de mayo se presentará en la playa de Copacabana en Río de Janeiro ante más de 240.000 espectadores, ¡incluidos casi 192.000 provenientes del extranjero!
Deporte: el llamado del campo de juego

En el terreno deportivo, el fútbol sigue siendo el rey. Se espera que la Copa Mundial 2026 (Estados Unidos, Canadá, México) atraiga a más de 5 millones de visitantes durante el mes de competencia. El fútbol femenino también tendrá su momento de gloria: la Copa América femenina se jugará este verano en Ecuador. Pero la región sabe cómo diversificar sus disciplinas: maratones en Lima o Iguazú, Ironman en Florianópolis… Cada línea de salida es una excusa para extender la estadía.
Beneficios locales y ofertas a medida
Hoteleros y agencias de viaje no se equivocan: los paquetes “concierto + city tour”, “partido + patrimonio” o escapadas de cata de vinos después de una maratón están en auge. La economía local se beneficia, desde los restauradores hasta los guías, mientras que las oficinas de turismo cultivan una imagen dinámica y creativa.
Viajar por emoción… y volver por más
Ya sea una canción favorita al atardecer o un gol de último minuto, la emoción compartida ahora funciona como tráiler turístico. Al transformar un simple viaje en una exploración 360°, América Latina demuestra que tiene todo —estadios, escenarios y sonrisas— para hacer que los viajeros quieran volver, como quien pide un bis después del concierto.
Fotos: Promtur