Por Célia Patenotte y Maxime Jacquier, estudiantes de tercer año en Sciences Po Grenoble, bajo la supervisión de Sonia Berrakama, profesora de español en Sciences Po Grenoble.
Este artículo fue publicado originalmente en www.elcafelatino.org.
El Día de los Muertos es una tradición ineludible de la cultura latinoamericana, especialmente en México, donde esta festividad reúne a los mexicanos para honrar a sus difuntos. La tradición de estas celebraciones también está presente en otros países de América Latina, como Guatemala y El Salvador. Su expresión ha evolucionado con el tiempo y bajo la influencia de la cultura global.
El Día de los Muertos: una tradición histórica en memoria de los difuntos
Esta tradición existe desde hace más de 3.000 años y tiene sus orígenes en las tradiciones aztecas y católicas. Por esta razón, forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Del 31 de octubre al 2 de noviembre se celebran rituales en memoria de los muertos, con el objetivo de recordarlos con alegría y no con la tristeza habitual del olvido.
Durante estas celebraciones, los mexicanos acuden a los cementerios, encienden velas y esparcen pétalos de flores, que tradicionalmente ayudan a las almas de los difuntos a encontrar el camino hacia las tumbas.
Colocan calaveras, cráneos comestibles hechos de azúcar o chocolate, así como calaveras de plástico. En estas decoraciones típicas se escribe el nombre del difunto.
También colocan comida en las tumbas como ofrenda para los angelitos, los niños fallecidos. Luego es el turno de los adultos. Las ofrendas pueden ser de distintos tipos: flores de cempasúchil, objetos personales, incienso y crucifijos. En ocasiones, estas ofrendas se colocan en altares especialmente preparados para la ocasión.
Una festividad común con expresiones diferentes en cada país
En otros países de América Latina también existen celebraciones que difieren de la tradición mexicana del Día de los Muertos.
En Guatemala, hay numerosas tradiciones y leyendas relacionadas con esta festividad. Durante este día, las celebraciones nocturnas, la gastronomía y la música tradicional son similares a las de México. Los guatemaltecos visitan las tumbas de sus seres queridos con flores para rendirles homenaje. Comen en los cementerios platos preparados especialmente para la ocasión, como el fiambre (una ensalada que puede contener hasta 50 ingredientes). Comer junto a las tumbas les permite entrar en comunión con los difuntos.
Aunque muchas de estas tradiciones son similares a las de México, existen diferencias en su forma de celebrarlas. Por ejemplo, en Guatemala se organiza un desfile de cometas: las coloridas cometas se elevan al cielo para que las almas de los muertos puedan descender al mundo de los vivos.
Esta festividad también existe en El Salvador. Allí, las personas acuden a los cementerios para limpiar las tumbas y decorarlas con flores. Sin embargo, también hay diferencias con México. Según la tradición precolombina, los jóvenes van de casa en casa durante la noche, vestidos con trajes tradicionales representativos de la mitología salvadoreña, para pedir ayote (dulces de calabaza con miel).
El Día de los Muertos: entre la tradición y las influencias externas
Hoy en día, se puede observar una fuerte influencia de la festividad mexicana en el resto del mundo. De hecho, en la misma fecha, elementos característicos del Día de los Muertos —como los colores y las calaveras mexicanas— aparecen en las decoraciones de Halloween. En el sur de Estados Unidos, la comunidad latina también celebra el Día de los Muertos.
En Europa, esta tradición mexicana inspira especialmente a las nuevas generaciones y gana popularidad gracias a su dimensión positiva y festiva. Es una forma de mantener vivas las tradiciones en un mundo cambiante. En Francia, sin embargo, el Día de los Difuntos es más una jornada de recogimiento que de celebración, durante la cual las familias limpian las tumbas y se reúnen en silencio.
Estas tradiciones ya están presentes en la cultura cinematográfica internacional, como en la película Coco. Este filme de animación producido por Disney aborda las festividades del Día de los Muertos a través de la historia de un niño que descubre sus orígenes gracias a sus familiares fallecidos. El hecho de que esta película haya sido adaptada en numerosos países de Europa y América demuestra, una vez más, que la influencia de estas celebraciones es hoy verdaderamente mundial.