¿Quieres conocer los tesoros de México que pocos turistas tienen la oportunidad de descubrir? ¡Aquí tienes algunos museos que te recomiendo!
El Museo Franz Mayer, que lleva el nombre del coleccionista que lo fundó, presenta una magnífica colección de piezas cuidadosamente seleccionadas que abarcan desde el siglo XVI hasta el XIX: mobiliario, platería, cerámica, escultura y pintura, ¡por no hablar de objetos de arte en plumas, marfil, laca, esmaltes y grabados! Todo es extraordinario, incluido el edificio, un hospital regentado por religiosos durante cuatro siglos, con su claustro, enormes salones, bóvedas y capilla. Se encuentra a un lado de la Alameda, un parque histórico en el centro de México, donde se ubican Bellas Artes, el museo y la ópera de la capital. ¡Este lugar lleno de historia es un remanso de paz en el corazón de México!
Lo más destacado: si buscas un lugar único para celebrar un evento, ¡el Museo Franz Mayer es perfecto para ello! Reserva en exclusiva el claustro, la biblioteca o un precioso salón.
Antes de dirigirte al MAP, pasa por el Museo del Mural de Diego Rivera, que alberga una única obra, salvada milagrosamente: se encontraba en el Hotel del Prado, que quedó destruido durante el gigantesco terremoto de 1985. Restaurada, se encuentra en este museo construido especialmente para ella. Este gigantesco fresco se llama Sueño de una tarde de domingo en la Alameda Central. Reúne a 150 personajes emblemáticos de los 400 años de historia de México; ¡una obra magistral firmada por uno de los grandes maestros del muralismo mexicano!
El Museo de Arte Popular (MAP) se encuentra en una antigua estación de bomberos, a pocas manzanas de la Alameda. Reúne una fantástica y perfectamente seleccionada colección de todos los tesoros del arte popular de México, en sus innumerables ramificaciones. ¡Las piezas son auténticas joyas!
¡También encontrarás una pequeña tienda que da la bienvenida a los visitantes con hermosos objetos que te dejarán maravillosos recuerdos!
Y lo mejor para el final, ¡el MUCHO (Mundo Chocolate)! ¡El museo del chocolate es un lugar extremadamente confidencial y secreto! Ubicado en una mansión de principios del siglo XX renovada con gran creatividad, apela a los 5 sentidos: el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto…