Conectar Río de Janeiro con São Paulo en solo 1 hora y 45 minutos: esa es la promesa del primer tren de alta velocidad de Brasil, cuya construcción comenzará en 2027. A cargo del operador privado TAV Brasil, con una inversión inicial estimada en 10 mil millones de dólares y una concesión de 99 años, este proyecto de 417 km se perfila como uno de los más ambiciosos de América Latina. Con trenes que alcanzarán velocidades de hasta 350 km/h, transformará la movilidad en el corredor más transitado del país.
Una alternativa competitiva frente a los vuelos nacionales

Se prevén cuatro estaciones principales: Río de Janeiro, São Paulo, São José dos Campos y Volta Redonda. El trayecto de 1 h 45 se presenta como una alternativa directa a los vuelos domésticos, cuya duración total —incluyendo tiempos de acceso y espera— supera fácilmente las dos horas. La tarifa, limitada a 0,49 reales por kilómetro (unos 80 dólares por trayecto), sitúa el boleto en una gama competitiva frente al transporte aéreo. También se contempla una extensión hacia Campinas, polo económico y aeroportuario, lo que llevaría la red a unos 510 km de longitud.
Un calendario ambicioso
El cronograma prevé que el servicio entre en operación en 2032, sujeto a la finalización de estudios técnicos, obtención de licencias ambientales y procedimientos de adquisición de terrenos. Si se superan estas etapas, Brasil se sumará al mapa mundial del ferrocarril de alta velocidad, convirtiéndose en el segundo país de América Latina —después de Argentina (Buenos Aires–Córdoba)— en desarrollar una línea de este tipo en el continente.
También lee: Latin America on rails: Five rail experiences not to be missed
Un nuevo panorama para los profesionales del turismo

Para los actores del sector, este proyecto abre nuevas oportunidades de comercialización. La reducción del tiempo de viaje facilitará la creación de circuitos combinados que integren las dos principales metrópolis brasileñas, al tiempo que hará más accesibles destinos secundarios como Paraty, Búzios o Campos do Jordão. Al diversificar los flujos y alargar la duración efectiva de las estadías, el tren fortalecerá la competitividad del mercado turístico nacional e internacional.
La llegada de este tren de alta velocidad va más allá del transporte: invita a repensar la conectividad turística del país. Al conectar rápidamente Río y São Paulo, Brasil se posiciona no solo como pionero regional en movilidad, sino también como un destino más integrado, capaz de ofrecer a los viajeros experiencias variadas desde sus principales centros urbanos.
Fotos: D.R | Click Petroleoegas | Yulia Tímofeera