La Exposición Universal de Osaka 2025, que se celebra hasta el 13 de octubre y reúne a más de 160 países, ha situado a Colombia en el punto de mira de la actualidad internacional. Con su pabellón de 875 m² y el lema «Colombia, el país de la belleza», el país ya ha atraído a cerca de 1,3 millones de visitantes entre abril y septiembre. La cultura, la gastronomía y los encuentros profesionales conviven en él, lo que brinda al país la oportunidad de presentar la diversidad de su oferta turística y cultural.
Un pabellón que ha dejado huella

Desde su inauguración, el pabellón ha conquistado a los visitantes por la riqueza de su oferta: más de 150 000 tazas de café servidas, diez toneladas de lechona preparadas, este emblemático plato de cerdo asado relleno de arroz y especias que se ha convertido en una atracción por derecho propio. El universo visual inspirado en la obra de Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, las exposiciones de artesanía, las sesiones de observación de aves y los espectáculos de salsa y del Carnaval de Blancos y Negros transformaron el espacio en un cruce entre las tradiciones locales y la proyección internacional.
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Un trampolín para los negocios y el turismo
La Expo no solo ha sido un escaparate cultural. En el ámbito empresarial, se han celebrado más de 200 reuniones dedicadas al turismo, que han generado perspectivas de volumen de negocio superiores a los diez millones de dólares, con la perspectiva de un aumento significativo de los viajeros procedentes de Asia, un mercado aún poco explotado por Colombia.
Cali y Bogotá en primera línea

Algunos destinos aprovecharon el evento para promocionarse. Cali reafirmó su condición de capital mundial de la salsa y puerta de entrada a la biodiversidad del Pacífico. La ciudad valorizó sus atractivos experienciales, desde la gastronomía hasta el avistamiento de ballenas en la costa del Valle del Cauca.
Por su parte, Bogotá multiplicó los intercambios con los actores asiáticos, haciendo hincapié en su oferta urbana: arte, gastronomía, música, complementada con un acceso directo a las tierras altas y los paisajes andinos. Una oportunidad para que la capital refuerce su visibilidad en un mercado con un potencial considerable.
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La Amazonia, un activo irresistible
La Amazonia también ocupó un lugar central en la presentación colombiana. Sus circuitos ecoturísticos, su excepcional biodiversidad y la posibilidad de explorar la selva tropical más extensa del continente se destacaron como experiencias únicas para los mercados que buscan destinos sostenibles y un contacto directo con la naturaleza.
En Osaka, las filas delante del stand del café o el interés suscitado por los circuitos hacia la Amazonia y el Pacífico confirmaron una tendencia: Colombia despierta la curiosidad de los viajeros procedentes de Asia. Más que un éxito puntual, esta presencia marca una etapa estratégica. Refleja la voluntad del país de posicionarse de forma sostenible en el mapa del turismo internacional, combinando cultura, naturaleza y nuevas oportunidades económicas.
Fotos: Atelier MORF Inc. | Procolombia | Secretaría de Turismo de Cali