La forma en que los viajeros eligen sus actividades ha evolucionado. Hoy en día, ya no basta con apoyarse en la notoriedad de un destino o la calidad de sus atractivos: la decisión se toma en gran parte por la visibilidad y la diversidad de experiencias disponibles en línea. Es en este punto donde se observan las diferencias. Algunos mercados dominan claramente, otros avanzan, mientras que gran parte del potencial sigue poco explotado.
Este es uno de los principales hallazgos del análisis realizado por Mabrian by Data Appeal. Basándose en datos recopilados entre agosto y diciembre de 2025, el estudio examina la oferta de actividades turísticas en dos plataformas principales —Civitatis y GetYourGuide—, así como las preferencias de los viajeros a partir de las reseñas publicadas. Más allá de los volúmenes, el análisis destaca dinámicas que influyen directamente en la estructuración de la oferta y la visibilidad de los destinos.
Perú y México: dos mercados dominantes centrados en la experiencia
Solo Perú (25,7 %) y México (25,4 %) concentran más de la mitad de las experiencias reservables en América Latina.
En Perú, la oferta gira en torno a sitios emblemáticos como Machu Picchu, el Valle Sagrado o Lima, con actividades al aire libre y experiencias que integran comunidades locales y la gastronomía andina.
México combina arqueología —Chichén Itzá, Teotihuacán— turismo de aventura en la Riviera Maya y los cañones del norte, así como experiencias culinarias urbanas en Ciudad de México y Oaxaca, especialmente demandadas por viajeros europeos y norteamericanos.
Más allá del volumen, estos dos mercados comparten un punto en común: la capacidad de ofrecer experiencias que se articulan fácilmente entre sí. Patrimonio, actividades y gastronomía pueden combinarse en itinerarios coherentes, lo que facilita su comercialización y refuerza su presencia en las plataformas de reserva.
Destinos atractivos pero aún subrepresentados
En cambio, países como Colombia (8,4 %), República Dominicana (7,7 %), Brasil (7,0 %) o Argentina (6,1 %) son menos visibles en los catálogos en línea.
El problema no es la atracción, sino cómo estas experiencias se transforman en productos reservables. La oferta existe, pero a menudo está dispersa o poco estructurada para integrarse eficazmente en las plataformas.
El potencial, sin embargo, está identificado, sobre todo en segmentos como la gastronomía especializada, itinerarios en regiones menos visitadas o experiencias urbanas temáticas, todavía poco desarrolladas como productos claramente definidos.
Categorías de experiencias que estructuran el mercado

El análisis muestra una jerarquía clara en los tipos de experiencias ofrecidas. Las actividades culturales (36,9 %) y al aire libre (32 %) dominan ampliamente, seguidas de naturaleza (14,9 %) y gastronomía (11,2 %).
Por el contrario, los segmentos de playa (3 %) y las experiencias urbanas, familiares y de bienestar (2 % en conjunto) siguen siendo marginales en los catálogos.
Este desequilibrio no refleja necesariamente la riqueza real de los destinos, sino su capacidad de formalizar estas experiencias para hacerlas comercializables. Las actividades culturales y guiadas cuentan con formatos claros —duración, contenido, desarrollo— que facilitan su puesta en mercado. Otros segmentos, como playa o bienestar, dependen más del contexto general de la estadía y rara vez se ofrecen como productos autónomos.
Un desafío clave: estar presente desde la fase de planificación
Los datos de Mabrian confirman una tendencia ya consolidada: los viajeros reservan cada vez más sus actividades con antelación, especialmente aquellas que estructuran su itinerario.
Parte de la elección se realiza antes incluso de llegar al destino, directamente en las plataformas.
En este contexto, la visibilidad en línea se vuelve determinante. Los destinos que ofrecen una oferta clara, estructurada y accesible tienen más probabilidades de ser integrados desde la fase de planificación.
Ejemplos concretos ilustran esta tendencia: los tours gastronómicos en los mercados de Bogotá, las rutas del vino en Mendoza o las visitas a favelas con guías locales en Río de Janeiro responden directamente a las expectativas actuales de los viajeros.
Nuestro artículo: Explorar América Latina a través de sus mercados emblemáticos
Más que crear nuevas experiencias, el desafío ahora es su estructuración y comercialización. Productos claros, bien posicionados y adaptados a las plataformas de reserva se convierten en un motor clave para captar una demanda que se decide cada vez más temprano.
Fotos: Peru Travel | Mabrian