Paraty, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una ventana al pasado colonial de Brasil. Fundada por los portugueses en 1667, desempeñó un papel crucial en el comercio de piedras y metales preciosos. Hoy en día, sus calles empedradas, bordeadas de casas coloridas y edificios religiosos encalados, ofrecen una visión fascinante de la época colonial e invitan a los viajeros a sumergirse en la historia viva de la ciudad.
Cultura y artesanía

El corazón palpitante de Paraty reside en su rica cultura y su artesanía. Prohibido al tráfico vehicular, el centro histórico —accesible en carruaje— es un remanso de paz para los amantes del arte y la tradición. Los mercados locales, como el histórico mercado de pescado, y eventos como el Festival Literario Internacional, ofrecen oportunidades privilegiadas para descubrir la artesanía local, a menudo elaborada con materias naturales como la fibra de plátano.
La cachaça de Paraty

Paraty también es famosa por su cachaça. Las destilerías locales abren sus puertas a los visitantes para dar a conocer el proceso de destilación de esta bebida emblemática. Las degustaciones permiten sumergirse en los sabores y la historia de la cachaça, un pilar de la gastronomía y la cultura brasileñas.
Experiencias náuticas y naturales

Las actividades náuticas en Paraty son una ventana a la belleza natural de la región. Desde excursiones en goleta hasta paseos en pequeñas embarcaciones de pesca, los visitantes pueden explorar una de las 65 islas y las playas idílicas de la bahía de Paraty, practicar la pesca tradicional o iniciarse en el buceo.
Desde la playa de Jabaquara, es posible realizar una excursión en kayak. Esta actividad ofrece una perspectiva única de la bahía, permitiendo a los visitantes navegar a su propio ritmo, explorar rincones escondidos y empaparse de la tranquilidad de este paraíso acuático.
Trindade y el tobogán de Penha

A poca distancia de Paraty, el pueblo de Trindade es un paraíso para los amantes de las playas hermosas, con olas perfectas para el surf y amplias extensiones de arena ideales para el descanso. Muy cerca, el tobogán natural de Penha es una atracción popular que ofrece a los visitantes la oportunidad de deslizarse por una roca natural pulida para vivir una experiencia refrescante.
Consejos prácticos
Para disfrutar de una experiencia completa, se recomienda permanecer al menos tres días en Paraty, lo que permite descubrir tanto el centro histórico como el litoral y el interior. La ciudad goza de un clima agradable durante todo el año, con una estación seca entre febrero y abril. Accesible desde São Paulo y Río de Janeiro, Paraty es una escapada perfecta para quienes buscan una combinación de historia, cultura y naturaleza: una experiencia brasileña auténtica e inolvidable.
Fotos: Rogerio Cassimiro/MTur