La sostenibilidad ya no es un argumento secundario en el turismo: ahora determina la atractividad y la competitividad de los destinos. En este contexto, Quintana Roo, motor del turismo mexicano, ha presentado el “Sello Verde”. Esta nueva certificación agrupa estándares internacionales reconocidos como ISO 14001, LEED, EarthCheck, Bandera Azul y Green Key. El objetivo es claro: posicionar al Caribe mexicano dentro de la tendencia global que ya influye en las decisiones de inversión y de viaje.
Un estado clave para el turismo mexicano
El estado de Quintana Roo concentra más del 45 % de las llegadas internacionales a México. Cancún, la Riviera Maya y Tulum figuran entre los destinos preferidos por los mercados norteamericano y europeo, y sus aeropuertos ofrecen algunas de las conexiones más transitadas del Caribe. La adopción de un sello de sostenibilidad a nivel estatal no se limita, por tanto, a un asunto local: envía una señal contundente a nivel internacional y podría influir en toda la región.
Una estrategia con impactos concretos
El plan contempla una inversión de entre 16 y 25 millones de dólares en un periodo de cuatro a cinco años. Las proyecciones apuntan a un aumento del gasto turístico de entre el 10 y el 15 %, un impacto económico anual superior a los 5.800 millones de dólares y, para los hoteles, ahorros operativos que podrían alcanzar los 2 millones de dólares al año. Pero más allá de las cifras, el “Sello Verde” busca transformar la forma en que se desarrollan los destinos de Quintana Roo, integrando la eficiencia ambiental, la inclusión social y la rentabilidad a largo plazo.
Referentes regionales ya consolidados
La iniciativa se enmarca en un panorama latinoamericano donde varios países ya han lanzado sus propios modelos. Costa Rica, pionero en la materia, implementó el Certificado de Sostenibilidad Turística (CST), aplicado en sitios emblemáticos como el Parque Nacional Manuel Antonio o en hoteles boutique de Guanacaste, combinando eficiencia energética y conservación de la biodiversidad.
En Chile, el Sello “S” distingue destinos como Chiloé y San Pedro de Atacama, donde el turismo de bajo impacto se basa en energías renovables y en la participación de las comunidades locales.
Colombia, por su parte, despliega la norma NTS-TS en zonas como el Eje Cafetero o el Parque Nacional Natural Tayrona, con avances notables en gestión de residuos y control de capacidad de carga.
Una demanda mundial en fuerte crecimiento
Los viajeros ya están expresando sus expectativas. Según el informe Sustainable Travel 2023 de Booking.com, el 74 % de los turistas considera importante viajar de forma responsable. Los datos de WorldMetrics confirman esta tendencia: el 73 % desea descubrir destinos sostenibles y cerca del 60 % está dispuesto a pagar más por un alojamiento respetuoso con el medio ambiente.
Estas cifras reflejan una evolución profunda: la sostenibilidad no es una moda pasajera, sino un factor determinante en la elección de los destinos. Con el “Sello Verde”, Quintana Roo no solo busca responder a esta demanda, sino posicionarse a la vanguardia de un turismo competitivo y sostenible a nivel mundial.
Fotos: Mexican Caribbean