Pallay Punchu: un nuevo destino en las altas montañas andinas del Perú

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En el sur del Perú, en la región de Cusco, una montaña de tonos espectaculares ha comenzado recientemente a atraer miradas: Pallay Punchu de Apu T’aqllo. El lugar se dio a conocer en 2020, cuando un estudiante de geología, Tony Ccalta, que había regresado a su familia durante el confinamiento, compartió en redes sociales imágenes de una ascensión realizada en busca de plantas medicinales. Sus fotografías, que se hicieron virales, revelaron al gran público un paisaje hasta entonces familiar solo para los habitantes de Layo, abriendo una nueva página en el turismo andino.


Un paisaje modelado por los minerales

Apodada la “tercera montaña arcoíris del Perú”, Pallay Punchu se eleva a unos 4.700 metros de altitud. Su impresionante paleta de colores proviene de la composición mineral del suelo: capas de arcilla, arenisca, limonita y marga que dibujan líneas paralelas rojas, verdes, rosadas y ocres sobre sus laderas.

El nombre Pallay Punchu, de origen quechua, significa “poncho decorado”, en alusión a la geometría de sus estratos, semejante a los motivos tejidos de los textiles andinos tradicionales.

Acceso e itinerario

El acceso parte desde Cusco, seguido de un trayecto de unas cinco horas hasta el distrito de Layo. Desde allí, la caminata comienza en dirección al cerro Apu Taqllo Apacheta. La ascensión, de entre 8 y 10 kilómetros, se realiza en dos a cuatro horas, según el nivel de aclimatación.

El sendero no presenta grandes dificultades técnicas, aunque la altitud y la pendiente exigen buena condición física y aclimatación previa.

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Desde la cima, la vista se abre sobre el lago Langui Layo, un vasto espejo de altura situado a casi 4.000 metros. Sus aguas tranquilas albergan comunidades dedicadas a la pesca artesanal y la crianza de truchas. El lugar constituye una parada ideal antes o después del ascenso.


La mejor época para visitarlo se extiende de mayo a octubre, cuando el cielo despejado realza los tonos naturales de la montaña.

Un turismo en desarrollo

A diferencia de Vinicunca y Palccoyo, las otras dos montañas “arcoíris” ya conocidas del circuito andino, Pallay Punchu cuenta con una infraestructura turística aún en proceso de consolidación. Las autoridades locales trabajan en mejorar la señalización, la seguridad de los senderos y la gestión ambiental, procurando conservar la serenidad del lugar y el frágil equilibrio de su entorno natural.

Símbolo de un territorio que sigue reinventándose, Pallay Punchu pone en valor la riqueza del sur del Perú y su capacidad para revelar paisajes todavía poco conocidos. Entre geología espectacular e iniciativa local, esta montaña encarna una nueva etapa del turismo andino: más diverso, más arraigado en sus comunidades y más atento a su entorno.

Fotos: PROMPERÚ

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