República Dominicana apuesta por su historia para enriquecer su oferta turística. Presentada por el presidente Luis Abinader, la Ruta del Encuentro tiene como objetivo estructurar un nuevo itinerario cultural que conecte el norte del país con Santo Domingo. Con una longitud de 450 kilómetros, este corredor turístico se apoya en sitios vinculados a las primeras presencias europeas en el Caribe, con la intención de transformar este patrimonio en una experiencia de viaje organizada y accesible.
Impulsado por la Academia Dominicana de Historia, autoridades locales, el gobierno español y actores privados, el proyecto busca cumplir estándares internacionales, al mismo tiempo que valoriza territorios todavía poco integrados a los circuitos turísticos.
Un itinerario histórico a escala del territorio

Oficialmente denominado Ruta del Encuentro de Dos Civilizaciones, el proyecto sigue en gran medida los pasos de los primeros desplazamientos europeos en la isla a finales del siglo XV.
El recorrido se organiza en tres secciones principales y agrupa más de 60 sitios históricos identificados por especialistas:
- Sección A (La Isabela – Jánico): inicio en Puerto Plata, considerada la primera instalación europea en América. El itinerario atraviesa los paisajes del norte, entre vestigios arqueológicos, iglesias restauradas y senderos interpretativos.
- Sección B (Jánico – Cotuí): atraviesa la región del Cibao central, combinando fortificaciones coloniales, caminos rurales y pequeñas localidades donde se desarrollan experiencias de alojamiento y gastronomía.
- Sección C (Cotuí – Santo Domingo): llegada a la capital, donde el recorrido conecta patrimonio urbano, sitios arqueológicos y edificios religiosos.
Todo está pensado como un itinerario progresivo, con etapas diarias de 20 a 30 kilómetros, en un formato inspirado en el Camino de Santiago.
Intervenciones concretas para estructurar la experiencia

El proyecto no se limita a trazar un recorrido. Incluye intervenciones concretas en varios sitios clave.
En La Isabela, se realizaron trabajos de restauración en la iglesia, el museo y las zonas arqueológicas, para convertirlas en un verdadero punto de entrada del itinerario. El desarrollo de la ruta incluye también la creación de senderos interpretativos, infraestructuras básicas para visitantes y la valorización de los vestigios existentes.
En un primer momento, la prioridad se da a la sección A (La Isabela – Jánico), y los demás tramos se desarrollarán progresivamente, con la ambición de que el itinerario sea reconocido eventualmente como Patrimonio Mundial.
Una respuesta a la diversificación del turismo
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de la República Dominicana, que busca ampliar su imagen más allá del turismo de sol y playa. En 2025, el país recibió 11,6 millones de visitantes, un récord que representa un aumento del 4,3 % respecto al año anterior.
En este contexto, la Ruta del Encuentro apunta a segmentos específicos —turismo cultural, religioso y de naturaleza— combinando senderismo, interpretación histórica e interacción con las comunidades locales.
Una nueva manera de leer el territorio
Más allá del proyecto turístico, la Ruta del Encuentro propone otra lectura del patrimonio. Convierte sitios a veces aislados —ruinas, paisajes, pueblos— en un recorrido coherente, donde la historia se convierte en hilo conductor.
El objetivo no es solo preservar estos lugares, sino dotarlos de una función en el presente, estructurando itinerarios capaces de generar actividad local y ofrecer a los visitantes una experiencia más anclada en el territorio.
Fotos: D.R | Ruta del Encuentro | Arquitexto