Durante mucho tiempo centrado en las grandes metrópolis, el turismo de negocios está experimentando hoy una evolución más dispersa. En América Latina, destinos de tamaño intermedio están ingresando a este mercado ofreciendo formatos que van más allá de la lógica estrictamente urbana.
Pucón, en el sur de Chile, ilustra esta dinámica. La localidad está estructurando progresivamente una oferta MICE capaz de atraer seminarios, incentivos y eventos profesionales, apostando por un enfoque en el que la experiencia global se convierte en un elemento central de la propuesta.
Una estructuración reciente para captar el mercado MICE
Este crecimiento forma parte de una estrategia más amplia de diversificación turística. En 2025, la creación del Convention Bureau Pucón, con el apoyo de instituciones nacionales (Corfo) y locales (SOFO), permitió coordinar una oferta hasta entonces dispersa.
Hoteles, centros de eventos y operadores especializados se reúnen ahora en una misma dinámica, facilitando la organización de eventos profesionales y permitiendo que la localidad se posicione en este mercado a lo largo de todo el año.
Infraestructura adecuada para eventos de tamaño medio
Pucón dispone de más de 8.000 plazas de alojamiento e infraestructuras capaces de acoger eventos de tamaño medio, con formatos integrados que combinan hospedaje, salas de reuniones y servicios en el lugar.
Entre las principales opciones, Enjoy Pucón ofrece un centro de congresos y espacios modulares para conferencias y seminarios. El Gran Hotel Pucón, a orillas del lago Villarrica, combina el entorno natural con espacios de trabajo, mientras que el Hotel Antumalal se orienta a formatos más confidenciales, adecuados para reuniones ejecutivas o viajes de incentivos.
La localidad es accesible a través del aeropuerto de La Araucanía, en Temuco, conectado diariamente con Santiago y luego a aproximadamente una hora por carretera.
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Trabajar… al pie de un volcán
Sin embargo, es el entorno el verdadero factor diferenciador. En Pucón, los programas MICE no se limitan a las salas de reuniones: se extienden naturalmente al exterior.
Alrededor del lago Villarrica y el volcán, las actividades marcan el ritmo de las estancias: senderismo, rafting en el río Trancura, termas o experiencias culinarias basadas en productos locales. Estos momentos no son solo recreativos, sino que se integran a los programas como herramientas de cohesión y dinámica de grupo.
La localidad permite así diseñar eventos donde los tiempos de trabajo alternan con experiencias, sin interrupciones logísticas.
Apertura al territorio y a la cultura local
Más allá de los paisajes, Pucón busca también poner en valor su entorno cultural. El programa “Pasaporte Viajero”, desarrollado por la municipalidad, es un ejemplo. Reúne alrededor de cuarenta sitios e invita a los visitantes a explorar el territorio más allá de los circuitos clásicos: Ojos del Caburgua, Museo Mapuche, senderos secundarios o mercados artesanales.
Este enfoque fomenta una circulación más equilibrada de los visitantes y permite involucrar más a las comunidades locales en la experiencia turística.
El MICE sale de las grandes ciudades

Este posicionamiento forma parte de una evolución más amplia del mercado. Las empresas buscan cada vez más formatos capaces de fortalecer la cohesión interna, salir de la rutina y dar sentido a los viajes profesionales.
En este contexto, destinos como Pucón ilustran una tendencia de fondo: el desarrollo del MICE fuera de las grandes ciudades, más arraigado al territorio y orientado a la experiencia.
Aquí, el interés no se basa únicamente en la infraestructura, sino en lo que la localidad permite vivir. Y es precisamente esta combinación—entorno natural, cultura local y organización estructurada—la que explica el creciente interés por este tipo de lugares en las estrategias de eventos en América Latina.
Fotos: Sernatur | Municipalidad Pucón