Por Inés Chebiri & Léa Condom, publicado originalmente en www.elcafelatino.org
El Carnaval de Oruro gana cada año mayor reconocimiento, especialmente desde que en 2001 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO como símbolo de la cultura boliviana.
Cada año se celebra este célebre evento en Bolivia. La nueva edición del Carnaval de Oruro tendrá lugar del 7 al 26 de febrero y, como cada año, recibirá a más de un millón de personas. Se trata de uno de los carnavales más singulares y antiguos del mundo, con más de 200 años de historia.
“Uru Uru”, en la lengua indígena aymara, es el nombre prehispánico de Oruro, una pequeña ciudad minera situada en las montañas del oeste de Bolivia. Durante el periodo del carnaval, la población de la ciudad se cuadruplica hasta alcanzar unos 250.000 habitantes.
Los orígenes del Carnaval de Oruro se remontan a mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles. En sus inicios, era un destino religioso de los pueblos andinos, que celebraban grandes festividades en honor a sus dioses. De hecho, los habitantes veneraban a la Pachamama (Madre Tierra) y a su antiguo dios Tío.
El carnaval también tiene su origen en una antigua creencia según la cual una virgen ayudó a un hombre herido a regresar a su hogar cerca de las minas de plata de Oruro. Desde entonces, la ciudad se ha convertido en un símbolo de protección para los mineros bolivianos.
El Carnaval de Oruro, mezcla de tradiciones católicas y precolombinas, refleja un fuerte sincretismo religioso. Así, las figuras cristianas de la Virgen católica y el diablo se mezclan con los cultos indígenas paganos a la Pachamama y al Tío.
Todo comienza con una ceremonia dedicada a la Virgen del Socavón, durante la cual los grupos musicales interpretan música tradicional boliviana en su honor. Por otro lado, el “Tío de la Mina”, un personaje malévolo considerado el “tío” de las montañas, es una de las figuras más emblemáticas del carnaval. Durante la celebración, el “Tío de la Mina” se transforma en el diablo.
Durante las festividades, la gran entrada destaca por su duración y su escala. Puede durar hasta 20 horas, se extiende a lo largo de 4 kilómetros y reúne a 20.000 bailarines, 150 grupos y 10.000 músicos.
En ella se representan dos obras principales. La primera narra la conquista española y la segunda la batalla de San Miguel entre el bien y el mal. En este desfile, San Miguel simboliza la mítica ciudad de “Uru”. Lucifer y su esposa intentan seducir a San Miguel con sus danzas.
Además, la “Diablada”, conocida como la “danza de los diablos”, es especialmente famosa y existe desde la época colonial. También destacan otras danzas tradicionales como la “Morenada” y los “Tinkus”, que forman parte del folclore boliviano.
El carnaval es un espectáculo muy colorido gracias a los numerosos trajes y al trabajo de los artistas, que presentan 18 diferentes representaciones durante las festividades.
Hoy en día, el Carnaval de Oruro es un verdadero símbolo de la cultura nacional. Además, se ha convertido en una tradición regional muy arraigada: cada país de América Latina organiza su propio carnaval. El más famoso y esperado es el de Brasil: el Carnaval de Río.
Gracias a sus trajes y danzas folclóricas, el carnaval continúa influyendo en desfiles de todo el mundo.