En la ciudad fluvial de Cachoeira, Embratur presentó la tercera fase de su iniciativa Novas Rotas (Nuevas Rutas), esta vez dedicada al Recôncavo Baiano. Celebrado en el Cineteatro Cachoeirano, el evento reunió a autoridades locales y a representantes del sector turístico. Marca el inicio de una estrategia destinada a preparar destinos brasileños que aún se mantienen al margen de los circuitos tradicionales para acceder al mercado internacional.
¿Qué es Novas Rotas?
«La idea es mostrarle al mundo que Brasil es mucho más que sus postales tradicionales; queremos revelar nuevos paisajes, nuevas culturas y experiencias concebidas de manera sostenible, inteligente e innovadora». Con estas palabras, el presidente de Embratur, Marcelo Freixo, resume el objetivo de Novas Rotas.
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Desde su lanzamiento, el programa combina formación en sostenibilidad, innovación y uso de datos con el desarrollo de productos pensados para integrarse en itinerarios temáticos. Las primeras acciones tuvieron lugar en regiones de Río de Janeiro —como la Costa Verde o el Vale do Café— y luego se extendieron al sur del país, donde la colaboración con municipios cercanos a destinos consolidados permitió estructurar rutas capaces de prolongar la estancia de los visitantes internacionales.
El potencial del Recôncavo Baiano como destino internacional
En el corazón histórico de Bahía, el Recôncavo Baiano revela un paisaje moldeado por el río Paraguaçu y por antiguos puertos que fueron puntos clave del comercio colonial y de los primeros movimientos independentistas. La región alberga lugares de culto donde aún se practican rituales de origen africano que forman parte de su identidad política y espiritual; barrios donde la samba de roda se mantiene como una tradición comunitaria; y talleres donde la cerámica al torno, la talla en madera o el bordado con hilo metálico conservan conocimientos transmitidos durante generaciones.
El territorio también reúne antiguas fazendas azucareras reconvertidas en espacios culturales, así como propiedades gestionadas por comunidades ribereñas que combinan saberes agrícolas con iniciativas de turismo comunitario.
En esta nueva fase, Embratur orienta su acción hacia una región que desde hace tiempo busca ganar visibilidad dentro del panorama turístico brasileño. A partir de ahora, los avances dependerán de la capacidad de los municipios para aprovechar el acompañamiento técnico ofrecido, reforzar su coordinación interna y mantener un nivel operativo compatible con las expectativas de los viajeros internacionales.
Fotos: D.R.