La ciudad de Quito promueve actividades vinculadas a la conservación, la biodiversidad y el ecoturismo para visitantes locales, nacionales y extranjeros.
Entre los atractivos de la capital de Ecuador, Quito, se encuentra la Reserva de Biósfera Chocó Andino, ubicada en la zona noroeste de la provincia de Pichincha, que, con una superficie de 286.805 hectáreas, se extiende principalmente (83%) dentro del Distrito Metropolitano y alcanza los cantones de San Miguel de los Bancos y Pedro Vicente Maldonado.
La reserva del Chocó Andino es rica en flora y fauna, con 12 tipos de bosques, más de 3.200 especies de plantas, 5 cuencas hidrográficas, más de 140 especies de anfibios y al menos 270 especies de mamíferos, entre ellos el oso de anteojos, pumas, olonguitos, entre otros.

Además, en el territorio del Chocó Andino ubicado en el Distrito Metropolitano se han registrado 55 especies de colibríes y 542 especies de aves, 64 endémicas a nivel nacional y 1 endémica exclusiva a nivel mundial, el zapaculo negro (Eriocnemis nigrivestis), un ave emblemática de Quito.
Dada la alta biodiversidad de la región, la Oficina de Turismo de Quito trabaja de forma constante para promover la capital como un destino de observación de aves y ecoturismo.

En este contexto, se celebrará la XII Feria Internacional de Aves de América del Sur del 25 al 30 de octubre en Mindo, ubicado a una hora y media al noroeste de la ciudad.
La observación de aves es una forma de turismo en crecimiento que ayuda a diversificar la economía, ya que el nivel de gasto turístico en este segmento es alto y, en la mayoría de los casos, los visitantes regresan al destino para una nueva visita.
La Reserva de Biósfera Chocó Andino es conocida por su alta biodiversidad, lo que atrae a observadores de aves de todo el mundo que viajan a la región del Chocó Andino para contemplar la gran variedad de aves presentes en la zona.
Fuente: Quito Turismo